Es bonito ser turista, aunque todo mundo odia a los turistas (al menos eso dice Jarvis Cocker), pero es aún mas bonito cuando llevas tiempo viviendo en un lugar que no es tu ciudad y te vuelves parte de la cotidianidad. Justamente el viernes cuando salí del laboratorio y caminaba mis respectivos 4 km hacía "mi" casa, tres (si y no cuatro) personas me preguntaron por alguna dirección y que si sabía!!!!!! Bueno, al menos 2 direcciones de las cuales 1 la dije mal, jeje. Bueno, es la muestra de que cuando estas mas seguro de algo te puedes equivocar. Y ahí iba sintiendome como un ciudadano liverpulense hasta que me empece a malviajar por los chavos a los que había instruido de forma incorrecta. Sin embargo, como casi todos mis malviajes, solo duro 4 minutos y pude abordar mi Ferry campantemente.
Moraleja: El que con lobos anda a aullar se enseña...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario